El Romantik Seehotel Jaegerwirt tuvo que pagar 1.500 euros en Bitcoin para poder ‘liberar’ a sus clientes, que habían sido encerrados en sus habitaciones después de que vulnerasen su sistema informático

El ‘ransomware’ ha sido la estrella de los ataques informáticos en 2016, un bloqueo de información sensible a cambio de un rescate. El pasado ejercicio, los hospitales fueron los principales objetivos de los hackers poniendo en peligro muchas operaciones programadas en estos centros.

Sin embargo, con el cambio de año los piratas informáticos parecen haber cambiado de objetivo y es el turismo. Los hoteles y apartamentos turísticos cada vez más han perfeccionados sus sistemas informáticos para controlar la apertura de puertas y gestionar las reservas en sus instalaciones.

Las llaves de metal han dejado paso a las llaves magnéticas que abre puertas vigiladas por un control central. Así trabajan en el lujoso hotel austríaco Romantik Seehotel Jaegerwirt, que este mes de enero se convirtió en una ‘cárcel’ para sus huéspedes.

Un ataque de ‘ransomware’ bloqueó todas las puertas del lujoso establecimiento impidiento entrar o salir a todos los turistas. Según han contado medios locales, las puertas quedaron completamente bloqueadas y el bloqueo no se deshizo hasta que efectuaron el pago requerido.

El Romantik Seehotel Jaegerwirt tuvo que pagar 1.500 euros en Bitcoin para poder ‘liberar’ a sus clientes, que habían sido encerrados en sus habitaciones después de que un grupo de hackers vulnerase su sistema informático.

Los atacantes también se apoderaron del sistema de reservas al completo, todos los ordenadores conectados en red y un largo etcétera de sistemas auxiliares. Para liberar el control informático del centro, los atacantes solicitaban el pago en Bitcoin para dificultar la identificación de los atacantes.

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